LOS CHICOS DE SANTISTEVE

¿Qué es lo normal? Si nos atenemos al significado de la Real Academia de la Lengua, normal es lo que, por su naturaleza, forma y magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano. De ahí deriva normalidad. Hago esta aclaración previa porque nos hemos instalado en la anormalidad. En algunos casos raya en la esquizofrenia.

En la constitución de los ayuntamientos vivimos el penúltimo acto de anormalidad. Aquellos que dicen que representan a la gente decente, a su gente, excluyendo a los demás, ejercieron la anormalidad.

Ninguna sorpresa ni asombro sentí al ver a los “hooligans” enarbolando las bandas de concejal “a lo pirata”, abucheando a los concejales de otros partidos, convirtiendo la casa consistorial en un circo de tres pistas.

Sentí vergüenza y enorme tristeza. Vergüenza porque me han educado en la importancia que tienen las formas, y en el valor supremo que representa el respeto, basado en una educación sólida. Tristeza al comprobar lo que para algunos significa representar a mi ciudad. Si este es el comienzo cuál no será la continuación.

Ellos, lo adalides de la libertad, de la suya, están dispuestos a coartar la de los que no piensan igual. Y eso es totalitarismo. Ellos, reinventores de la democracia, defensores de los pobres y oprimidos de la Tierra, salvapatrias descamisados sin oficio ni beneficio.

Ellos, lo adalides de la libertad, de la suya, están dispuestos a coartar la de los que no piensan igual. Y eso es totalitarismo.

Ellos, que dentro de Zaragoza en Común comparten asamblea y moqueta con los de Puyalon, los amigos de la ETA. Ellos, que no me representan como grupo, pero sí como gobierno de Zaragoza.

Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza, en un acto de Puyalón.
Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza, en un acto de Puyalón.

El carnaval volvió a la plaza el sábado. Pero ya es hora que se quiten la careta, y que empiecen a trabajar de verdad por el bien de todos. Solo puedo juzgar por el momento sus intenciones.

Lo que se desprende de su programa y líneas de actuación es una sarta de estupideces populistas inviables cuando no ilegales. Estaré atento a las primeras medidas que tomen con sus nueve concejales, que representan algo más de un diez por ciento de los habitantes de la ciudad.

Lo que se desprende de su programa y líneas de actuación es una sarta de estupideces populistas inviables cuando no ilegales.

Eso será después de que los funcionarios municipales les expliquen algunos conceptos básicos de cómo funciona un ayuntamiento en el día a día. Lo malo es que no van a aprender. Son sectarios y si no pueden desarrollar sus fantasías, atacaran por otro lado. Lo veremos  y lo sufriremos. La normalidad se ha marchado de vacaciones.

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