El hombre del saco

por ÁLVARO SIERRA

Nací con el muro de Berlín ya en el suelo. Jurista inacabado y emprendedor en continuo crecimiento. Tarantino me inspira. Dueño de mi imaginación, el resto es del Gobierno. Recuerdo que de niño quería ser arqueólogo y ahora, no tan niño, estoy encerrado en la aventura de la comunicación. Dirijo el Gato al Agua Aragón, así que suelo desvariar a menudo.
Tengo la vida resuelta en un pequeño lugar de Kenya y de momento intento ganármela en este hemisferio. Liberal, sin complejos.