LOS RICOS HACEN COLA

Las 8.30 de la mañana y “motorizado” rumbo al trabajo. Como casi todos los días con el tiempo justo y el reloj a velocidad de vértigo, como si no hubiera mañana.

No suelo desviarme de mi ruta, por lo que comprenderán que el paisaje me sea tan familiar que nada que no haya visto hasta ahora me sorprenda. Pero algo extraño había a lo lejos.

Una fila de personas en la puerta del Edificio de Tributos del Gobierno de Aragón. Demasiado pronto para “rendir tributos”, he pensado. Pero ahí estaban, esperando.

Pero esperando, ¿a qué?

Por muy somnoliento que me encontrará he sido capaz de buscar la relación para entender que ahí se tramitan la liquidación de los impuestos autonómicos; y que tras la subida de impuestos aprobada hace días algún que otro contribuyente haya ido corriendo para salvarse del yugo impositivo.

Pasa la mañana y durante el segundo café aún seguía teniendo esa imagen en la cabeza. Eran las 8.30 de un miércoles frío de diciembre, a media hora de la apertura de un edificio gubernamental, y una cola esperando al más puro estilo venezolano.

¿Qué hacen varias decenas de “ricachones” ahí, a esas horas, con semejante frío?

Digo ricachones porque recuerdo – y recordarán – las numerosas declaraciones de políticos del PSOE y de las muletas de izquierda que sustentan al gobierno socialista.

“La subida de impuestos solo afectara a una minoría ínfima de aragoneses”, “tienen que pagar los que más tienen”, “no afectará a las empresas”, “se ha tenido un cuidado exquisito en que no afecten a los sectores productivos” y un largo etcétera que habrán oído durante estas semanas.

“¿Qué hacen varias decenas de “ricachones” ahí, a esas horas, con semejante frío?”

Nunca he sido bueno contando ricos, para que mentirles. No sabría decirles cuantos ricos hay en Aragón y dudo que alguien lo sepa más allá de esos que legislan “en su contra”.

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Pero, un momento. No puede ser. Nos la ha vuelto a colar la izquierda con su falsa solidaridad.

Esta es la famosa política social de siempre. La de la izquierda y su pesebre asistencialista, tiene gracia lo de pesebre en estas fechas, pero así es.

Quitarles todo lo que se pueda a los que han trabajado y han llevado una vida ordenada procurando ahorrar, y que además ya han pagado impuestos por todo ello. Es fácil meter la mano en el bolsillo de los demás, luego repartir la pobreza y de paso ganarse a los acólitos de siempre.

“Esta es la famosa política social de siempre. La de la izquierda y su pesebre asistencialista, tiene gracia lo de pesebre en estas fechas, pero así es”

Hoy no se paga nada, el día uno de enero se pagará, por ejemplo, por donar a un hijo 100.000€ se pagarán de impuestos unos 22.000€. ¡Quien me habrá mandado tener hijos!, dirá alguno…

Feliz año y disfruten de lo votado. Y esperen, que aún tiene que mover ficha Pedro Sánchez.

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