¡NOS INVADEN!

El mar está revuelto y el corazón ahogado desde el inicio.
Saben que el riesgo es mínimo porque salen del infierno y todo aquello que esté por llegar no será más que pequeños peldaños hacia una luz.
Y esa luz, en mitad de la noche, te alumbra y te pregunta:
– ¿De dónde sois?
– De la tierra, responden.
Y esperan que sea el final del viaje.
Pero no es así.

Muchos han muerto por el camino, han palidecido en orillas de arena sangrienta, se han rendido en cualquier desierto o se han sacrificado para que sus pequeños si que lleguen.

Sobrevivir o sobremorir.

Suben al norte para buscar una vida mejor donde poder sentirse como humanos. Y nosotros les señalizamos el camino.
Es fácil encontrarlo.
Fronteras como gigantes, concertinas, retenciones, pelotas de goma, alambres de espino. Nos ahorramos los gases lacrimógenos porque no les queda más por lo que llorar.

Pero sólo cuando empiezan a llegar caminando sobre los ahogados que les precedieron, Europa se alarma.

La historia siempre se repite. Ahora como estamos mejor nos ponemos la venda y dejamos que pase el tiempo.
Año 1957, decenas de miles de españoles se exiliaron por la tragedia de una dictadura y las consecuencias de una guerra de hermanos. Igual que ellos ahora.

“Año 1957, decenas de miles de españoles se exiliaron por la tragedia de una dictadura y las consecuencias de una guerra de hermanos.”

Hace escasos días estaba en un campo de refugiados reventándome la conciencia y sufriendo más por los que me leéis ahora que por ellos.
Y es muy triste, si. Lo se.

emigracion

Os lo pregunto sinceramente, ¿de verdad se lo merecen?

Ahora mismo miles de bañistas apuran sus últimas horas de verano en cualquier playa de “nuestra” frontera.
¿Qué pasaría sí cientos de (in)migrantes llegaran ahora a la orilla con sus pateras en forma de miseria?
No lo se. Prefiero seguir creyendo en el ser humano.

Todos queremos combatir injusticias, la pobreza y el terrorismo. Todos somos Charlie.
Unimos nuestras manos para luchar contra el terrorismo pero acabamos luchando contra quienes huyen de el.

“Unimos nuestras manos para luchar contra el terrorismo pero acabamos luchando contra quienes huyen de el.”

Recuerdo un momento hace años y me estremezco aún. Se respiraba juventud e inocencia. Sonaba “Imagine” de John Lennon.
“Imagina que no hay países, no es difícil de hacer, nadie por quien matar o morir, ni religión tampoco.
Imagina a toda la gente viviendo la vida en paz”
Alguien susurro, como sí fuera un hilo de alma profunda:
“Debe ser lo más parecido al cielo”

No sólo abramos fronteras. Abramos nuestra mente.
Hagamos nuestro el cielo.

 

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