Javier Lambán

ARAGÓN CON LAMBÁN: LA ESTRATEGIA DE LA NADA

Ha transcurrido un tiempo suficiente desde que el Sr. Lambán asumiera la presidencia de Aragón en los albores del pasado mes de julio. Más que suficientes meses para que a estas alturas pudiéramos, debiéramos, conocer dónde quiere llevarnos y por qué camino.

Nadie debería llegar a una posición de tanta responsabilidad sin tener una estrategia inapelable y una táctica contrastada de dónde y por dónde conducir los pasos. Nadie podría en una empresa llegar a ser máximo ejecutivo sin trazar y validar antes un plan estratégico.

“Aragón y su Gobierno están inmersos en una alarmante falta de estrategia o, mejor dicho, en la estrategia de la nada.

Pero en política casi todo es diferente, todo es posible, y es un hecho evidente para cualquier mirada no interesada que Aragón y su Gobierno están inmersos en una alarmante falta de estrategia o, mejor dicho, en la estrategia de la nada.

Y es que nada resulta prioritario cuando se asegura que todo es importante. No se obtienen resultados diferentes cuando se siguen haciendo las mismas cosas del mismo modo. Nada se transforma cuando no se innova. No se innova cuado no se estudia, se reflexiona, se define y se ejecuta. Y nada de lo anterior puede ocurrir cuando no se sabe, no se quiere, no se puede, o todo a la vez.

Los malos gestores suelen confundir deseos con planes. Tener un deseo no es lo mismo que tener un plan, igual que querer algo no es lo mismo que desearlo. Querer algo es poner los medios para conseguirlo, y eso requiere de una estrategia acertada.

“La mayoría de los políticos son malos gestores, pero por encima de todo son nulos estratega”

 La mayoría de los políticos son malos gestores, pero por encima de todo son nulos estrategas en su responsabilidad institucional. Me temo que en gran medida porque consumen toda su energía, y habitualmente limitado talento, en ser los gallos del corral de su partido.

Hasta en una empresa familiar hay estrategia. En ella se sabe que los familiares de los fundadores o de los dueños van a tener un papel preponderante. Hasta algo así podríamos admitir: que los afines ideológicamente estuvieran mejor colocados o estuvieron por decreto en los mejores puestos. Pero al menos el resto debería poder ser capaz de llevar a cabo una estrategia; si ésta existiese, claro.

La estrategia también tiene que mucho ver con las personas que luego se eligen para formar parte de un Gobierno a todos los niveles. Y también en esto parece que las designaciones no se apoyaron en estrategia alguna; sino en devolver favores, amarrar relaciones o equilibrar poderes.

¿Tan difícil sería contar con los mejores para definir dónde queremos ir? Ya se haría política después en cuanto a la forma de llegar a ese destino. Pero no sería tan difícil lograr un consenso con toda la sociedad aragonesa para saber hacia dónde dirigirnos; dónde queremos estar dentro de cinco, diez, veinte años.

Una cosa es que en Aragón tengamos que tener servicios para todo, y otra es que tengamos que ser especialistas en todos los servicios. Una cosa es que podamos disponer de todo tipo de productos, y otra cosa es que pretendamos producirlos todos. Resulta obvio que no debe ser así.

Una cosa es el eclecticismo y otra la impersonalidad. El Gobierno de Aragón actual es anodino y de encefalograma casi plano.

Casi nunca se lee o escucha en los medios qué va a hacer Aragón en el horizonte 2020 y más allá. Casi nunca se da ninguna noticia que tenga que ver con un futuro ni de medio plazo

Todo es rabiosa actualidad, casi todo es mentira: todo es rabioso marketing

Lo que creo que le pasa al Presidente Lambán es que está subido en un caballo que es demasiado equino para tan poco jinete y sus circunstancias. Y una vez arriba, la dirección en la que vaya el caballo es lo de menos, lo único importante es no ser descabalgado.

Lo único que está claro en el Aragón del Presidente Lambán es que la brida del caballo la tiene el Sr. Echenique, que los impuestos se suben, que el gasto político no se baja y que seguimos teniendo Aragón hecho una cuadra.

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