NUESTRA UNIVERSIDAD

Repasando las noticias de Aragón de los últimos días, aparecen bastantes relativas a la Universidad de Zaragoza: las relacionadas con las elecciones a Rector, la evaluación de los grados por parte de los miembros de la Unizar, la publicación de 70.000 ebooks, la elección del Rector actual como pregonero de la Semana Santa de Zaragoza….

Leídas en su conjunto, y no tanto en la tensión del día, cabría preguntarse: ¿por qué se publican tantas noticias de la Universidad en el ámbito general?, ¿es únicamente porque la Universidad es un servicio básico de una comunidad política (la comunidad foral de Aragón), completa?

Aristóteles (Etica a Nicómaco) explica que las cosas o son buenas per se o lo son por relación a otra cosa buena. En la misma línea, San Agustín (In Psalmun 54) señala que gozamos de algo cuando ese algo nos deleita por si mismo (frui) y usamos de algo cuando algo nos proporciona una utilidad con vistas a otra cosa (uti). A partir de esto, Larrú (El misterio de la fecundidad, Burgos 2013,p.115) denuncia el utilitarismo del presente, en el que las cosas son a veces más producto (consumible) que fruto y concluye que “la racionalidad instrumental mira a los bienes externos, pero es incapaz de transformar al hombre por dentro”.

La existencia de una Universidad, y más si es centenaria, es un bien de una sociedad. No solo de ella, sino de todos los que pueden disfrutar de la misma, aunque sean de otras partes: por eso se llama Universidad de Zaragoza, urbi et orbe, y no Universidad de Aragón. La razón del interés de la Universidad no es como la que puede haber con cualquier otro servicio, como por ejemplo el de autobuses (que da lugar a tantas noticias estos días). El interés de la Universidad, radica en que es el fruto (no mero producto consumible) de una civilización madura.

Un ejemplo de esto lo tenemos en la historia: Felipe V, junto a la supresión de las instituciones forales, suprimió también las Universidades de Lerida, Tarragona, Gerona, Barcelona, Solsona, Vic y Tortosa. Como el Rey quería dominar infringiendo un mal, suprimió un bien en siete plazas, y se lo dio a una sola, en premio a su fidelidad, creando la Universidad de Cervera.

Los tiempos presentes, corren el riesgo de hacernos ver algunos frutos de nuestra civilización como meros productos consumibles. Los frutos no se consumen, sino que consuman (llevan a plenitud) una sociedad. La Unizar no es ni un instrumento político, ni debe ser pasto de una ideología, ni debe verse como un simple servicio que funciona mejor o peor: es un fruto de Aragón para el mundo, nuestro centro de cultivo y difusión del pensamiento (su extensión universitaria, por cierto, es impecable). Por eso tantas noticias de interés general. No porque lo vayamos a usar, consumir, sino porque es nuestra Universidad, y la podemos y debemos cuidar y disfrutar.

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